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" Cada vez que me dispongo a leer, tomo mis lentes y observo los cristales para ver si estos están limpios. En muchas ocasiones he creído que sí lo están, pues eso es lo que aparentan. Sin embargo, al ponérmelos queda claro que no era así. Luego, al ponerlos a contraluz, se hace evidente la presencia de manchas sobre las que es necesario trabajar, manchas que a simple vista parecían no existir. "
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