Sitio Web Oficial de La Iglesia
de Jesucristo de los Santos
de los Últimos Días
CHILE
Cita del día
"Al afrontar los países del mundo los desafíos económicos, parece ser que la fidelidad y la honestidad han sido remplazadas por la avaricia y la corrupción." (Obispo H. David Burton, 'Deja que la virtud engalane tus pensamientos', Liahona Noviembre 2009).
Como una forma de tender puentes de amistad y colaboración entre la Iglesia y la comunidad, instamos a los líderes locales a extender invitaciones a las respectivas autoridades comunales, para que participen en las actividades de celebración de Fiestas Patrias 2010, en las distintas unidades a través del país.
En los capítulos 3 y 4 de 1 Nefi aprendemos una lección de vida demasiado importante como para pasarla por alto. Nefi y sus hermanos tenían una misión que les había encomendado el Señor por medio de su padre Lehi, consistente en obtener las planchas de bronce que poseía Labán.
La confianza, seguridad y determinación de Nefi quedaron de manifiesto con su declaración "... Iré y haré..." (1 Nefi 3:7). Este viaje a Jerusalén, por terrenos inhóspitos y peligrosos, tomaba entre doce y catorce días. Analicemos lo que hicieron para lograr el objetivo una vez que hubieron llegado al lugar: "... yo y mis hermanos deliberamos unos con otros" (1 Nefi 3: 10).
Seguramente, en esta deliberación trataron la forma en que se presentarían ante Labán y cómo pedirían las planchas, usando como instrumento solo el razonamiento. Al continuar la historia, podemos descubrir que el razonamiento no bastó para alcanzar el objetivo, puesto que habrían puesto su confianza solo en sus capacidades personales.
Al ver frustrada su misión, comenzó el desánimo; pero la determinación de Nefi nuevamente se manifestó, luego de discutir un nuevo plan. Encontraron que tal vez, usando un elemento de cambio, lograrían su objetivo; reunieron los bienes que habían dejado en Jerusalén y ahora todos se presentaron ante Labán y le propusieron un intercambio, el cual nuevamente resultó en un fracaso (no siempre se resuelven nuestras dificultades poniendo nuestra confianza en los bienes materiales).
Nefi, una vez más, puso de manifiesto su confianza y determinación para no volver a la tienda de su padre con las manos vacías y decidió entrar nuevamente a la ciudad. No tenía ningún plan, no obstante siguió adelante, dejándose guiar por el Espíritu (véase 1 Nefi 4:6-7). Por supuesto que el Señor prepara los medios para que se cumplan Sus designios entonces, al encontrar a Labán, el Espíritu le indicó a Nefi que realizara determinadas acciones con las que él no estaba de acuerdo.
Al explicarle e insistir tres veces, el entendimiento de Nefi fue abierto y comprendió el porqué de este mandato y los designios del Altísimo (1 Nefi 4: 12- 17). Así fue como obtuvieron las planchas: poniendo su confianza en el Espíritu.
Hermanos, ¡cuán importante es que nos dejemos guiar por el Espíritu Santo y obedezcamos las impresiones que vienen a nosotros! Los desafíos que nos presenta la vida no siempre los resolveremos con nuestras capacidades o posesiones.
El Señor conoce el fin desde el principio y está dispuesto a ayudarnos. Testifico que recibiremos ayuda divina si hacemos cuanto podamos por resolver nuestros desafíos. Usemos el consejo del Señor a Oliverio Cowdery indicándole cómo obtener esta guía:
He aquí, no has entendido; has supuesto que yo te lo concedería cuando no pensaste sino en pedirme. Pero he aquí, te digo que debes estudiarlo en tu mente; entonces has de preguntarme si está bien... (D y C 9: 7-8).
Apartemos un tiempo para meditar, busquemos soluciones a nuestros desafíos y luego presentemos nuestra propuesta al Altísimo. Testifico que Él responderá a nuestras inquietudes y que encontraremos la paz y seguridad que vienen de saber que todo saldrá bien y que tenemos un Padre Celestial que nos guía y nos ama.
LDS.org
Sitio oficial de La Iglesia de Jesucristo SUD