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Templos mormones


¿Qué son los templos?


Desde la época de Salomón, los templos han cumplido los mismos propósitos, incluyendo el ayudar a los hijos de Dios a acercarse a Él.

Los santos templos son tan necesarios hoy como lo fueron en la antigüedad, cuando sirvieron para hacer convenios, llevar a cabo ordenanzas sagradas, y recibir instrucción de Dios. Hoy en día, los mormones de todo el mundo hacen lo mismo en aproximadamente 140 templos. En estos edificios, los miembros fieles de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días encuentran oportunidades para meditar en paz y para aprender más sobre el plan de felicidad que Dios ha preparado para Sus hijos. Mediante el poder del sacerdocio, los miembros se casan por tiempo y eternidad, y actúan como representantes al realizar bautismos por sus antepasados que murieron sin disfrutar de las bendiciones de esta ordenanza salvadora.

El templo es un lugar tranquilo y hermoso, y ocupa un lugar único entre los edificios de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días. Aunque los miembros de la iglesia se reúnen en centros de reuniones durante los servicios de adoración semanales (donde enriquecen sus vidas al estudiar el evangelio, y al servirse y ministrarse mutuamente), al asistir al templo lo hacen en parte para bendecir y servir a sus antepasados. Cada persona que ha vivido en la tierra tiene derecho a recibir la oportunidad de disfrutar las bendiciones de la vida eterna en familia, las cuales se extienden a todos los hijos de Dios a través de la obra del templo.

Para ingresar a los templos, los miembros fieles de la iglesia necesitan una recomendación que certifique su dignidad personal.

Para poder entrar al templo, los miembros de la iglesia deben tener una recomendación firmada por un líder de su congregación. Para obtenerla, se espera que vivan su religión de manera diligente. Esta fidelidad sirve como preparación para las obras sagradas que harán en el templo. Ser sellados a sus familias es una fuente de inmensa felicidad que los acerca a Dios y también el uno al otro.

De forma simbólica, la tierra entra en contacto con el cielo dentro del templo. La serenidad que se puede sentir en el interior se ve aumentada por la hermosa estructura del edificio. El templo más conocido se encuentra en la ciudad de Lago Salado (Utah, EE. UU.), un edificio de granito cuya edificación demandó 40 años y que se finalizó en 1893. Este templo se considera histórico por el gran sacrificio que se requirió de los primeros miembros de la iglesia, quienes dedicaron recursos y tiempo para construirlo. Al igual que los otros templos que se han construido desde entonces, este hermoso edificio contiene varios espacios que cumplen con propósitos sagrados. El salón celestial simboliza el cielo, las salas de sellamiento se utilizan para efectuar el matrimonio por tiempo y eternidad entre un hombre y una mujer, las salas de ordenanzas permiten a los miembros de la iglesia aprender más sobre el plan de Dios para nuestra felicidad, y una pila bautismal donde se efectúan bautismos por aquellos que murieron sin tener la oportunidad de recibir esta ordenanza por sí mismos.

Muchas personas religiosas en todo el mundo utilizan ropas especiales que tienen un significado simbólico. De la misma forma, los mormones usan prendas de vestir que les recuerdan de los convenios que han hecho en el templo.

El garment del templo refleja el simbolismo que se encuentra en ese lugar. Quienes asisten fielmente a los templos reverencian estos edificios con el mismo respeto que recibió el templo de Salomón en tiempos antiguos. En 1 Reyes 7 leemos sobre el gran esfuerzo que fue necesario para construirlo. En esta época, tal como entonces, se utilizan los mejores materiales y la mano de obra más experimentada a fin de que estos edificios sean tributos adecuados para Dios y estén a la altura de la obra que se lleva a cabo dentro de sus paredes. El Salvador regresará un día a la tierra y establecerá Su reino. Hasta ese momento, los templos servirán como estructuras sagradas donde los miembros de la iglesia llevan a cabo ordenanzas necesarias y unen a sus familias por las eternidades. Estos edificios son un recordatorio temporal, pero hermoso, de las bendiciones del futuro.


¿Por qué necesitamos los templos?


La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene centros de reuniones por todo el mundo, y muy probablemente haya uno cerca de su hogar.

Los mormones adoran en centros de reuniones alrededor del mundo, y las personas que no son miembros de la iglesia son siempre bienvenidos. Sea que se trate de una capilla o de un espacio alquilado, en estos lugares se llevan a cabo las reuniones dominicales y otras actividades durante la semana.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días también edifica templos, que son diferentes a los centros de reuniones. Incluso desde el exterior, es evidente que el templo es literalmente una casa de Dios y un lugar separado del mundo. Los miembros de la iglesia van a ese lugar para estar en comunión con el Padre Celestial, sentir Su presencia, y hacer convenios que guardan un significado eterno con Él.

El templo es un lugar santo, bello, lleno de paz, y digno de la presencia de Dios. Como tal, se espera que las personas que entren al mismo sean puras de corazón y estén preparadas espiritualmente para hacerlo. Esto no significa que quienes asisten al templo sean perfectos, sino que se esfuerzan por guardar los mandamientos de Dios y las promesas que hicieron al bautizarse. Ir al templo es una demostración personal de fe y un compromiso activo hacia el plan de Dios.


¿De qué manera los templos son una fuente de paz y de felicidad?


Cada uno de los templos es único en lo que respecta a apariencia y estructura. Pero en su interior, todos ellos contienen un espíritu de completa paz y reverencia.

La tranquilidad que se encuentra en el templo es palpable incluso para todas las personas que visitan el edificio durante las jornadas de puertas abiertas antes de su dedicación, y también para quienes simplemente caminan por sus jardines. El templo es un lugar silencioso y santo donde podemos buscar respuestas a nuestras oraciones, reflexionar sobre la vida y nuestras prioridades, y aprender verdades eternas sobre el propósito de nuestra vida terrenal.

El templo nos ayuda a entender lo que desea Dios para Sus hijos desde una perspectiva eterna. En los templos se llevan a cabo bautismos por nuestros parientes fallecidos para darles la oportunidad de aceptar las bendiciones de la eternidad. En esos lugares, el esposo, su esposa y los hijos son sellados para que puedan continuar siendo una familia aun después de esta vida. Es precisamente este deseo de unidad y de relaciones duraderas con los seres queridos y con Dios lo que atrae a los miembros de la iglesia al templo y a sus promesas eternas.